Bloc Party - Intimacy
1. Ares
2. Mercury
3. Halo
4. Biko
5. Trojan Horse
6. Signs
7. One Month Off
8. Zephyrus
9. Better Than Heaven
10. Ion Square
You know I still adore you
But in a different kind of way
You know I still adore you
But things have gotten vague
Kele Okereke dijo que la inspiración de este disco fue una difícil ruptura a finales del año pasado. Después de escucharlo, no cuesta creerle. A pesar de que el artista aclara que este no es el clásico "break up album" es evidente que lo que fue 13 a Blur, es Intimacy a Bloc Party...
Hola, vamos a sacar un álbum nuevo en dos días. La campaña de expectativa para Intimacy fue todavía más corta que la de In Rainbows (Radiohead) o Consolers Of The Lonely (Raconteurs) y tomó por sorpresa a todos los seguidores del grupo que le seguían sacando vida útil al A Weekend in the city lanzado apenas el año pasado.
Para quienes no disfrutaron del segundo álbum de la banda, esto podría ser visto como una rápida enmienda. Para quienes no ha pasado suficiente tiempo, como un plato de sobros. Ni lo uno, ni lo otro. El sonido de Intimacy no representa un cambio tan agresivo con relación a su antecesor, pero tampoco suena a una segunda parte.
El sello que sí une claramente todos los discos del grupo es el de las baladas, que siguen acumulándose con fuerza de cara a un "Bloc Party: The Love Songs" a lanzarse en el 2018. Siempre guiadas por la particular voz de Okereke y por letras sumamente emotivas vienen representadas en Intimacy por Biko, Signs, Zepherus, y Ion Square. En otras palabras, casi medio álbum de temas sino tristes, melancólicos. Ya hablaremos de eso.
Primero, hay que comentar lo inevitable. Reconozcamos al grupo su infinita capacidad de sorprender, o confundir, dependiendo de cómo se le vea. Mercury, primer sencillo del disco es la cosa menos representativa del sonido del mismo. Esta licuadora descontrolada de ritmos e ideas suena como si National Anthem (Radiohead) borracha se hubiera topado con Right Here Right Now (Fatboy Slim) sufriendo un ataque de epilepsia. Sobre el final queda la impresión de que va a entrar una batucada y los chicos se van a terminar de volver locos. No dista de eso.
Entonces llega el álbum, que arranca con Ares. Si llegase a darse algo como un Big Beat revival, esta sería la canción abanderada. Montada sobre una batería que homenajea o fusila a Setting Sun (The Chemical Brothers) la pieza encuentra a Bloc Party en terrenos similares a los de Mercury, eclécticos, muy movidos, pero algo incómodos.
Cuando ya estos dos temas nos hacen esperar una completa bomba, la banda da un volantazo violento y redirecciona completamente, como diciendo, “listo, nos divertimos y los asustamos, vamos a rockear un poco”. Es entonces que llega Halo (tercer tema) y encontramos al grupo de vuelta en forma, evocando sus mejores momentos ala Banquet y Helicopter. Esas guitarras crujientes que son como el sello de agua del grupo las disfrutamos también en One Month Off, la canción de despecho más significativa del disco:
Stuck on a dream that somewhere is better
You’ll be the one missing out
Es claro entonces, que incluso en los temas movidos Intimacy es fiel a la fuente de inspiración de la cual parte. Esa aproximación digamos, emocional, puede hacer de este un disco más universal, que por medio de las baladas encontrará también público en aquellas personas que amaron Blue Light.
Biko es un tema casi minimalista, sencillo, dulce, solidario, emotivo. Signs mantiene ese mismo ánimo, y se convierte en un mensaje delicado y triste que aborda la post ruptura:
It was so like you to visit me
To let me know you were ok
It was so like you to visit me
You always worried about someone else
Zepherus es el tema más ambicioso del disco: sintetizadores muy a la Aphex Twin, beats en la línea de Radiohead, coros fantasmagóricos, todo el paquete producido con absoluta atención a los detalles. Clásico tema que divide por igual a los fans, tantos le aman como le odian.
Intimacy encuentra a Bloc Party volviendo a respirar, recuperando forma, experimentando, y consolidándose finalmente como una banda que trascenderá el mito de un notable debut y una carrera para el olvido. Mientras Interpol envió un "tal vez nunca más estemos a la altura" con Our Love to Admire, Bloc Party parece ganar tiempo y abrirse camino de cara a un futuro disco que alcance la brecha marcada por el Silent Alarm.
El álbum termina con Ion Square, la elección obvia. Un constante y cálido “build up” va dándole cuerpo al tema acelerando el ritmo de los beats e introduciendo más sintetizadores hasta alcanzar un intenso clímax que rinde homenaje a esa parte de la relación donde todo marcha bien.
Meterse con E.E. Cummings puede ser una terrible decisión, pero no hay como quejarse del guiño a uno de sus más recordados poemas. El cierre de este tema es uno de los momentos más hermosos que ha creado Bloc Party:
So let's stay in, let the sofa be our car
Let's stay in, let the TV be our stars
I found my dancing shoes but they don't fit
All the bright lights do is bore me
They bore me
I carry your heart here with me
I carry it in my heart
I carry your heart with me
I carry it in my heart
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Muy bien, Diego. He dicho, no se trata de un Silent Alarm pero si de un buen remedio para aquellos fieles detestadores de Weekend. Y talvez parte del camino hacia otra obra maestra.
PD: Yo le daría un 8. P:
7? me parece justo...
por más que trato...no me llega, no sé por qué...
Zuzurro, es una lástima, ha perdido el encanto por Bloc Party al parecer, y es entendible. Yo, lo sigo amando cada vez más. Bonito que cada cabeza es un mundo.