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Llegó Hu Jintao, su excelencia, presidente de la República Popular de China y había que devolverle todos los honores
Creo que en mi caso ni siquiera califica como salida. Después de todo solo se trataba de trabajo.
¡¡Ahí estaba ella!! ¡¡Regia!! ¡¡Fabulosa!! ¡¡Elegante!!
No lo distinguía.
Habían visto algo así?
Pues yo tampoco, ni me podía imaginar siquiera cómo se ve una bala que no salió del cuerpo. Morbo puro a mil!!!
Desde que supe que venía pensé que sería tuanis conocerlo, que ojalá me tocara.




































